El Niño: Mayor exposición a riesgos climáticos para los sectores de agroindustria, transporte e infraestructura de Argentina

Emergency rescue teams assist residents during severe flooding in Buenos Aires, Argentina.

El fortalecimiento del fenómeno climático elevará las precipitaciones y el riesgo de inundaciones en el centro y sur del país, con impacto directo en cosechas, logística, energía y continuidad operativa

Aon plc (NYSE: AON), (NYSE: AON), firma líder mundial en servicios profesionales, advierte en su informe El Niño 2026 LATAM: Gestión de Riesgos y Resiliencia que identifica una mayor exposición a riesgos climáticos para los sectores de agronegocios, transporte e infraestructura de Argentina de cara a la temporada 2026/27.

Según datos de la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el fenómeno se clasifica actualmente en la categoría «muy fuerte», con probabilidad de alcanzar niveles récord, y se espera que continúe fortaleciéndose hasta alcanzar su máxima intensidad entre noviembre de 2026 y enero de 2027. El reporte señala que, a diferencia de otras regiones de América Latina donde El Niño se traduce en sequía, en el Cono Sur (Argentina, Chile y Uruguay) la señal dominante es el aumento de las precipitaciones, lo que eleva la exposición de la agricultura y la infraestructura durante 2026.

«Cuanto más fuerte sea El Niño, mayor será la probabilidad de impactos posteriores en América Latina, aunque los resultados específicos nunca están garantizados: por eso la planificación basada en escenarios es clave.”, señaló Daniel Paris, Head of Global Risk Consulting para Latinoamérica en Aon.  “Hoy el clima ya no es un riesgo aislado ni estacional, sino que genera efectos sistémicos que se propagan por toda la cadena de valor, desde la producción en el campo hasta la logística, la energía y el financiamiento. Por eso la gestión actual del riesgo climático exige combinar inteligencia analítica, transferencia de riesgo y planificación de escenarios, para que las organizaciones puedan proteger sus balances y sostener su capacidad de crecimiento incluso en contextos climáticos extremos».

Zonas de mayor riesgo y focos geográficos críticos

Los análisis de Aon identifican áreas clave de exposición en la región donde los riesgos hídricos y climáticos requieren atención prioritaria

  • Cuenca del Río Paraná y el Litoral argentino: Las provincias del Litoral representan la región históricamente más expuesta. El sistema fluvial del Paraná actúa como un amplificador natural del fenómeno, concentrando la mayor vulnerabilidad frente a crecidas prolongadas y emergencias agropecuarias.
  • Cuenca del Río Uruguay (Argentina y Uruguay): Las crecidas del río Uruguay afectan directamente a las zonas limítrofes y localidades urbanas y productivas de ambos países (como la ciudad uruguaya de Salto), generando eventos de inundaciones repentinas (flash floods) y evacuaciones masivas.
  • Zona Central Agrícola y Urbana (Buenos Aires y Córdoba): Las inundaciones repentinas e inundaciones continentales son la mayor amenaza actual, representando el 26% del valor total de cartera clasificado bajo riesgo alto o muy alto. Hacia el futuro, se proyectan subas críticas en estrés térmico, con incrementos de entre 137% y 447% en Buenos Aires y de hasta un 2300% en Córdoba, además de aumentos de precipitaciones extremas.
  • Región de Cuyo (Mendoza): Registra un incremento del 20% en el riesgo de inundaciones repentinas, combinado con un aumento proyectado en el peligro de sequía de entre el 211% y el 295%, lo que eleva esta amenaza a categoría de riesgo muy alto para el abastecimiento de agua y las operaciones.

Sectores bajo mayor exposición en Argentina

  • Agroindustria: La saturación de suelos y las inundaciones amenazan el rendimiento de los cultivos, retrasan las siembras/cosechas y tensionan las cadenas de valor agroalimentarias. 
  • Logística y Transporte: Los daños en la infraestructura vial, cortes de rutas de transporte de granos y eventuales cierres de puertos ponen en riesgo el comercio exterior. 
  • Energía e Infraestructura Crítica: Crecidas e incrementos de sedimentos afectan la generación hidroeléctrica, mientras que la filtración de agua por lluvias intensas compromete la operación de centros de datos y redes de telecomunicaciones.

Recomendaciones de Aon

Las organizaciones pueden fortalecer su preparación para la temporada 2026/27 mediante varias acciones:

  • Evaluación de coberturas y seguros paramétricos: Analizar pólizas vigentes e incorporar estructuras paramétricas que garanticen liquidez rápida ante umbrales climáticos superados. 
  • Evaluación de coberturas y seguros paramétricos: Analizar pólizas vigentes e incorporar estructuras paramétricas que garanticen liquidez rápida ante umbrales climáticos superados. 
  • Inversiones en mitigación: Priorizar defensas contra inundaciones y redundancia energética en activos críticos ubicados en zonas de alto riesgo. 
  • Sistemas de alerta temprana: Implementar plataformas de monitoreo hidro-meteorológico y satelital integradas a los planes de continuidad del negocio.

“Frente al escenario proyectado para 2026/27, anticipar dónde y cuándo podrían concentrarse los efectos de El Niño permite a las organizaciones ajustar sus estrategias de protección y tomar decisiones más informadas antes de que ocurran las interrupciones operativas. El desafío no es solo prever el fenómeno, sino traducir esa señal climática en decisiones concretas de gestión de riesgo para toda la cadena de valor en Argentina”, refuerza Daniel.

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