Mapfre ha dado un paso significativo en su camino hacia la neutralidad climática al anunciar que, en 2025, logró reducir un 65% la huella de carbono asociada al consumo energético en sus oficinas a nivel global, superando con creces los objetivos establecidos en su Plan de Huella Ambiental para 2030.
La compañía atribuye este avance a una combinación de medidas de eficiencia energética y el incremento en el uso de fuentes renovables, que le permitieron disminuir el consumo energético total un 27% (respecto a la línea base de 2022), equivalente a un ahorro de 40 millones de kWh en la adquisición de electricidad y combustibles fósiles.
Entre las iniciativas clave destacan:
- Instalación de más de 9.000 paneles fotovoltaicos (exactamente 9.177), que generaron más de 4 millones de kWh de electricidad para autoconsumo en sedes de España, México, Italia, Perú, Malta, Portugal, Panamá y República Dominicana.
- Electrificación de sistemas de calefacción, reemplazando gas natural y gasóleo por equipos alimentados con electricidad 100% renovable (paneles solares o contratos con garantías de origen verde).
- Optimización de espacios de trabajo, renovación de equipos de climatización y sustitución masiva de iluminación convencional por LED en países como Italia, Alemania, Colombia, Malta, España, Perú, Venezuela y Chile, lo que sumó otros 3 millones de kWh ahorrados.
- Estas acciones se tradujeron en una reducción del 32% en la factura eléctrica de los edificios administrativos en los 25 países donde Mapfre tiene presencia.
España, Estados Unidos, Chile y Colombia se posicionaron entre los países con el mejor desempeño energético en 2025.
En paralelo, Mapfre avanza en la certificación sostenible de su patrimonio inmobiliario: al cierre de 2025, 25 edificios obtuvieron sellos LEED, BREEAM o Energy Star, cubriendo el 59% de la superficie administrativa en propiedad del Grupo. Estas certificaciones promueven no solo eficiencia energética y reducción de emisiones, sino también ahorro de agua, uso de materiales de bajo impacto, movilidad sostenible y el fomento de la movilidad activa (caminar, bicicleta, patinetes no eléctricos) en detrimento del vehículo privado.
La compañía mantiene su meta ambiciosa de que, para 2030, más de la mitad de la superficie de sus grandes edificios en todo el mundo cuente con certificaciones de sostenibilidad, y reitera su compromiso de alcanzar la neutralidad climática en todos los países donde opera para esa misma fecha.
Estos resultados fueron destacados por Mapfre con motivo del Día Mundial de la Eficiencia Energética (5 de marzo), reafirmando que la descarbonización de sus operaciones es un pilar estratégico de su modelo de negocio responsable y sostenible.
Mapfre continúa impulsando acciones concretas que no solo reducen su impacto ambiental, sino que también mejoran el bienestar de sus empleados y contribuyen a la protección de los ecosistemas y el suelo en las ubicaciones donde opera.
Más información sobre la estrategia de sostenibilidad de Mapfre en: mapfre.com/sostenibilidad